La sumisa, ese ser tan preciado y apreciado.
Hay que valorarla en todo su esplendor y en su justa medida.
Ante todo una sumisa, ante todo, es MUJER y PERSONA o viceversa.
Ella es un TODO, es el TODO en el mundo del Dom.
Yo sin ella no soy nadie. A ella sin Mi le falta el aire.
Aunque las personas de fuera del mundo BDSM no lo entiendan, una sumisa se siente mas libre, mas plena, mas feliz cuanto mas atada se sienta a su Amo.
La sumisa sabe disfrutar del placer, me atrevo a decir que más que otra mujer (vainilla), pero el dolor lo ordena y organiza mejor que el placer. Y hay que tener en cuenta eso para poder darle con más frecuencia y cada vez un poco más severo ese dolor. Lo necesita, lo anhela.
Hay un dicho que dice, ….La sumisa a la que el dolor no ha educado siempre será una mujer esplendida, una hembra colosal, una chica fantástica, pero nunca podrá ser sumisa de su Amo si no ve dentro de ella el dolor que la une a su Amo.
Seguir al lado de El porque sabe que ha encontrado el punto de equilibrio donde su cuerpo sufre pero se libera totalmente de todo y sabe que todo esta controlado por parte de los dos.
Ese nivel de confianza es infranqueable.
En todo esto, la paciencia, la educación, la poca prisa, las miradas, el respeto infinito de ambos, la comunicación en todo los niveles, la generosidad , la valentía, el ser creativos, sin prejuicios ni vergüenzas, las enseñanzas del Amo y el sentirse amada ella y amado El, es entre otras muchas cosas lo que el Amo debe ofrecerle a la sumisa para que se sienta tan feliz y tan llena, que su entrega sea completa, para subirla a esa nube bedesemera y que ella necesite, mas que desee, seguir siempre de la mano de su Amo.
Que aunque sea en la distancia ella lo añore, y este deseando volver a estar juntos para volver a sentir todo lo que El la hace sentir, aunque sufra, aunque llore, porque son lagrimas de felicidad, de amor, que sabe a ciencia cierta que solo las va a conseguir junto a El.